Ceremonia Gestión Hermano Visitador

(Comunicación DAMS)
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El Hno. José Francisco Flores Gamio concluyó su servicio y gestión como Visitador y el Hno. Rafael Cerón Sigala asume esta responsabilidad para el periodo 2026–2029, en un encuentro marcado por la gratitud, la fraternidad y el compromiso con la misión educativa lasallista.

En un ambiente de fraternidad y comunión, los Hermanos del Distrito Antillas–México Sur se reunieron el 8 de agosto de 2026  en el Postulantado (Comunidad de Tlalpan) para celebrar el relevo de la gestión del Hermano Visitador, dando cierre al servicio del Hno. José Francisco Flores Gamio e iniciando el periodo de animación distrital del Hno. Rafael Cerón Sigala, quien asumirá esta responsabilidad del 15 de julio de 2026 al 14 de julio de 2029, por nombramiento del Hno. Armin Luistro, Superior General del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

El encuentro fue una oportunidad para agradecer el camino recorrido, reconocer los frutos de una gestión compartida y renovar la mirada hacia los desafíos que el Distrito tiene por delante.

“Acoger la sorpresa de Dios”

Al concluir su periodo de servicio, el Hno. José Francisco Flores Gamio compartió un mensaje centrado en la fe, la confianza en Dios y la corresponsabilidad. Al hacer memoria de estos tres años, reconoció la riqueza y complejidad de un Distrito caracterizado por su diversidad de culturas, lenguas, geografías, realidades educativas y personas.

Uno de los conceptos que acompañó su reflexión fue el de la “sorpresa de Dios”, entendida como la manera en que Dios puede hacerse presente más allá de nuestros planes, expectativas y esquemas. Inspirado en María, José y San Juan Bautista de La Salle, invitó a la comunidad distrital a permanecer abierta a aquello que Dios puede suscitar en la vida personal y comunitaria.

“El único plano en el que se puede dar la bienvenida a la sorpresa de Dios es el plano de la fe”, expresó.

En su mensaje, destacó también la importancia de avanzar hacia una corresponsabilidad adulta, en la que Hermanos y Seglares participen activamente en las decisiones y en la construcción de la misión. En este camino, subrayó el valor de la sinodalidad, el discernimiento y la capacidad de escuchar todas las voces, incluso aquellas que pueden resultar diferentes o confrontantes.

Para el Hno. José Francisco, una comunidad lasallista madura se construye desde el diálogo, la transparencia y la confianza, aprendiendo a abordar las diferencias de manera fraterna y evitando que los desacuerdos se conviertan en obstáculos para la misión.

Su invitación final fue a fortalecer el espíritu de comunidad, reconociendo que la diversidad del Distrito no disminuye la fraternidad, sino que constituye una oportunidad para vivirla de manera más auténtica.

Al cerrar su gestión, expresó su gratitud por el camino compartido y reconoció tanto los logros alcanzados como los errores cometidos, poniendo nuevamente el futuro en manos de Dios y confiando en que, desde la fe y la esperanza, la comunidad lasallista podrá seguir haciendo realidad nuevas maravillas.

Una nueva etapa desde la continuidad

Durante el mismo encuentro, el Hno. Jean Ollin Jean-Baptiste – Visitador Auxiliar , hizo entrega al Hno. Rafael Cerón Sigala de la obediencia mediante la cual el Superior General, Hno. Armin Luistro, lo nombró Visitador del Distrito Antillas–México Sur para el periodo 2026–2029.

Al asumir esta nueva responsabilidad, el Hno. Rafael Cerón Sigala destacó que su propuesta no parte de cero. Por el contrario, señaló que se trata de retomar, profundizar y proyectar el camino que el Distrito ha venido construyendo juntos.

“Cuando hay un cambio de equipo parece que todo es nuevo”, señaló, para enfatizar que esta nueva etapa representa una continuidad del proceso distrital y una oportunidad para seguir edificando sobre lo ya realizado.

Su propuesta parte de tres pilares fundamentales de la identidad de los Hermanos de las Escuelas Cristianas: la vida de fe, la fraternidad real y la misión compartida.

En este sentido, planteó la necesidad de fortalecer comunidades que sean verdaderos espacios de fraternidad, acompañamiento y testimonio evangélico, capaces de convertirse también en hogares abiertos a las personas y realidades que las rodean.

La fraternidad como “levadura” de la misión

Uno de los conceptos centrales de su mensaje fue la imagen de la levadura, entendida como una estrategia para transformar la realidad desde el corazón de las comunidades educativas.

Para el nuevo Visitador, la fraternidad vivida en lo cotidiano no puede reducirse a un espacio de encuentro entre Hermanos y colaboradores; debe convertirse en la fuerza que fermenta la misión educativa y genera transformaciones en el entorno.

Desde esta perspectiva, afirmó que ninguna estructura, por sí misma, puede garantizar el éxito de un proyecto si no está acompañada por un cambio en la manera de relacionarnos.

“Más allá de las estructuras, podemos cambiar todas las estructuras que queramos, que al final no van a funcionar si no cambiamos nosotros.”

A partir de esta mirada, presentó tres grandes ejes estratégicos para el nuevo trienio:

Gobernanza, mediante estructuras sinodales, ágiles y sostenibles que permitan cuidar la viabilidad de la misión a largo plazo.

Fraternidad, impulsando la revitalización comunitaria, la cultura vocacional y relaciones fundamentadas en los valores del Evangelio.

Misión, fortaleciendo un modelo educativo robusto, innovador y capaz de responder a las nuevas pobrezas y a los desafíos de la realidad.

Estos ejes estarán acompañados por acciones como los círculos de escucha y discernimiento, el diálogo apreciativo, el servicio compartido, la interioridad, la evaluación conjunta de la misión y una cultura vocacional corresponsable.

Construir fraternidad para transformar la realidad

El Hno. Rafael subrayó que la corresponsabilidad y el cuidado mutuo serán fundamentales durante este nuevo periodo. Más que una actitud de vigilancia, invitó a asumir una cultura en la que cada integrante de la comunidad se preocupe por el bienestar y desarrollo de los demás.

En este horizonte, la fraternidad se presenta como una de las principales fuerzas transformadoras del Distrito: una fraternidad que escucha, discierne, acompaña, cuida y se compromete con la misión.

El encuentro también permitió reconocer y agradecer el trabajo realizado durante el periodo anterior. El Hno. Rafael expresó su reconocimiento al Hno. José Francisco por su gestión, así como a los responsables de Asociación y Misión Educativa Lasallista y del Economato, destacando que los avances actuales son fruto de una construcción colectiva.

De esta manera, el relevo de la gestión del Hermano Visitador se vivió no como una ruptura, sino como un nuevo paso dentro de una historia que continúa construyéndose entre todos.

La jornada concluyó con el encendido del cirio que representa el lema del curso, “Constructores de Fraternidad”, y con un gesto de comunión entre los Hermanos del Distrito, quienes recibieron al nuevo Visitador con un abrazo fraterno.

Con gratitud por el camino recorrido y esperanza ante el futuro, el Distrito Antillas–México Sur inicia así una nueva etapa, confiando en que la fe, la fraternidad y la misión compartida seguirán siendo la fuerza que anime su presencia educativa y evangelizadora en México, Cuba, República Dominicana y Haití.

Viva Jesús en nuestros corazones. ¡Por Siempre!

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